Misli (Pensamiento)

Piensa justamente.

Lleva en ti santos pensamientos para la vida.

Tomar la costumbre de concerntarse en objetos divinos

Para el hombre una sola cosa es verdaderamente importante, y es la capacidad de concentrarse sobre objetos divinos. Esta capacidad le permitirá proseguir tranquilamente su camino durante la eternidad. Suponed que dejando este mundo sois rodeados de una atmósfera negra, oscura, a través de la cual no podéis ver ni a vuestros amigos, ni a los ángeles, estáis solo. ¿Quién vendrá a salvaros? Vuestra capacidad de concentraros en objetos divinos. Porque esta capacidad subsiste después de vuestra marcha. No proviene del cerebro, sólo se refleja en él. Es el espíritu quien la posee y quien puede fijarla sobre las mejores cosas. Cuando dejamos el cuerpo físico, esta capacidad persiste en el espíritu.

Es el espíritu quien piensa, siente y actúa. Lo hace a través de la materia del cuerpo físico. Pero, cuando se libera de éste, no penséis que el hombre ya no puede pensar, sentir o actuar; al contrario, es en ese momento que su pensamiento se vuelve verdaderamente poderoso. Y si se ha acostumbrado en la tierra a concentrarse en temas luminosos, le bastará pensar en el Señor o en la luz para disipar los tormentos y las tinieblas.